¿La soledad?


Nos desesperamos por observar atentamente lo que vendrá y descuidamos cada uno de nuestros pasos, dejamos que después se encargue del ahora.


Nos amamos locamente, vibramos el ritmo ajeno y descubrimos que se siente acá y ahora. Pero olvidamos que lo ajeno es parte y no todo, recordamos que nosotros también palpitamos.


Nos alejamos una vez más del presente y volvemos a mirar adelante, volamos hacia el futuro. Pero con la carga ajena no se puede, debemos hacerlo a nuestro modo y entonces recordamos que no hay nada para siempre.

Nos devoramos y aniquilamos lo diferente, eso que nos hizo olvidar que adelante había más.

La decisión no fue mía, vos te quedaste en la puerta, ahí sentada, sin más... con tu propia quietud.

La soledad es un lugar tan vacío... siempre